¿Como es mas efectivo el consumo de la graviola para combatir el cáncer?

Si bien, en muchos casos, un té de cualquier hierba puede tener propiedades curativas en algunas enfermedades gracias a sus principios activos (y al mismo tiempo, posibles efectos adversos a largo plazo debido al desconocimiento de su exagerada cantidad consumida), por el contrario, en el peor de los casos, colocar las hierbas en agua hirviendo o caliente, los elimina definitivamente.

Esto significa que antes de preparar un té o una infusión, si fuera posible, es preferible y más efectivo, consumir las partes de las hierbas silvestres frescas que poseen los principios activos (sus frutos, sus hojas, sus tallos, las cortezas, sus raíces…), que hacer un té o un jugo diluido con ellas, justamente porque sólo de este modo estaríamos seguros de estar ingiriendo dichos componentes curativos (claro, sólo en un porcentaje ínfimo). Pero sólo, ante dicha situación.

La verdad es que para tratar ciertas enfermedades como el Cáncer, resulta muy poco efectivo tomar té, infusiones, gotas de tinturas madres, ingerir pastillas o cápsulas, comer kilos de hojas, kilos de su frutos, de sus semillas o beber decenas de litros de jugo.

Esto se debe a 6 motivos:

1- Porque debido a la falta de conocimiento podríamos estar comiendo una parte de la hierba que no posee las propiedades curativas, los principios activos (es por eso que debemos saber qué parte de la hierba posee dichos principios activos o el mayor porcentaje de ellos).

2- Simplemente porque los principios activos (o el ínfimo porcentaje de ellos), que poseen esas partes sólo podrían servir para curar una diarrea, una úlcera estomacal, un cuadro diabético, regular la presión arterial, eliminar parásitos o bacterias, contrarrestar una fiebre, etc.

3- Porque, aunque consumiéramos kilos de hojas, de raíces, de frutas o de semillas, la cantidad de principios activos que estaríamos consumiendo de este modo, es mínima comparada con la cantidad contenida en cada dosis de un Extracto Fluido, que puede tomarse para lograr una cura rápida y efectiva de una enfermedad tan aguda como el cáncer.

4- Porque, claro está, nuestro estómago no nos permite consumir kilos de hojas, de raíces, de frutas, de semillas o varios litros de jugo por cada dosis.

5- Los principios activos medicinales pueden encontrarse en partes que no nos gustaría o no podríamos comer (ejemplo, las raíces y las cortezas).

6- Porque necesariamente, indefectiblemente, debemos macerar aquella o aquellas partes que contengan esos principios activos curativos milagrosos, puesto que la mayoría de ellos no son solubles en agua y solo pueden extraerse mediante este único proceso.
Poder así concentrarlos y obtener el “remedio natural”. Es decir, el Extracto Fluido.

Por lo tanto, son 3 las situaciones que pueden presentársenos con las hierbas medicinales:

1- Algunas hierbas o plantas medicinales poseen determinados componentes (principios activos), que son solubles en agua y cuyas propiedades pueden quedar en ella si se hace un té o una infusión.

2- En otros casos, esos componentes, por su propia naturaleza química, se comportan de manera tal, que las propiedades de éstos, no quedan en el agua. No son hidrosolubles ni se fusionan con ella.

3- Y en el resto de los casos, el agua apenas caliente o hervida, justamente elimina de la hierba, dichos componentes y sus propiedades medicinales.


¿Cuál es la fórmula más efectiva de una hierba medicinal para tratar una enfermedad?

Debido a estas situaciones ineludibles que pueden presentársenos, sólo queda una opción, la mejor, la única.
La única formula mediante la cual los principios activos de una hierba “no se pierden”, “no se evaporan”, sino que “se extraen”, “se concentran” o “se potencian”. La maceración para obtener su producto final, el Extracto Fluido. Entonces, lo conveniente es tratar al paciente con Extractos Fluidos, las mismas preparaciones que (de modo casero y artesanal), utilizan los aborígenes.

Todos estos tratamientos naturales “actuales”, son utilizados por los indígenas para curar este tipo de enfermedades desde tiempos ancestrales, pero ellos no hacen ni tés, ni infusiones, ni jugos cuando se trata de una afección tan severa que solo puede ser curada por principios activos como los alcaloides.

Para que los tratamientos a base de hierbas medicinales sean realmente efectivos y puedan curar un cáncer u otra severa enfermedad crónica, los indios de cualquier parte del mundo, extraen los principios activos curativos de las mismas, utilizando el mencionado proceso de maceramiento que, con algunas modificaciones y herramientas sofisticadas, es el que actualmente se utiliza en todos los laboratorios para producir los Extractos Fluidos y a partir de allí, fabricar las cápsulas, las pastillas, etc.

En 10 CC. (10 ml.), de un Extracto Fluido pueden encontrarse kilos de hojas, de semillas, de raíces, de litros de jugo y por lo tanto, un porcentaje muy alto de principios activos que sería imposible poder ingerir de otro modo.



¿Cómo se obtiene el extracto fluido de annona muricata?

Las hojas (o cualquier parte de la hierba), se desecan para almacenar y ser enviadas a los distintos laboratorios, donde son procesadas (maceradas), durante varias semanas mediante un complejo proceso que puede incluir componentes como el Etanol (EtOH), para la extracción de sus principios activos y luego, mediante otro proceso se destila para retirar los residuos. De éste proceso derivan los Extractos Fluidos, los Extractos Secos (ambos, con la concentración más alta de principios activos), los blandos, las tinturas madres, las cápsulas, las pastillas, etc.


¿Qué es el extracto fluido y el extracto seco?

El Extracto Fluido es el nombre con el que se denomina a la solución líquida que resulta del primer proceso de maceración de cualquier hierba o planta.
Y básicamente, podemos decir que el Extracto Seco es el nombre con el que se denomina al polvo que resulta de la evaporación de los componentes líquidos del Extracto Fluido.
Los extractos, según la finalidad, luego son nuevamente procesados para elaborar el Extractos Blandos (pastas), o, diluidos, para transformarse en Tinturas y Tinturas Madres. Según la presentación, luego serán utilizados para elaborar jarabes, cápsulas, pastillas, cremas cosméticas, medicinales, etc.

Comparación:

Extracto Fluido = 1/1 (100 % -sin dilución-)
Tintura = 10/1 (dilución en 10 partes) <
Tintura Madre = 20/1 (dilución en 20 partes)


Es decir que la concentración de la Tintura es 10 veces menor al Extracto Fluido y la de Tintura Madre, 20 veces menor. Dando como resultado, porcentajes menores de principios activos y por consiguiente, de efectividad.